Cómo crear un espacio de trabajo cómodo en casa
Trabajar desde casa puede significar instalarse en una habitación completa o adaptar una esquina de la sala. En ambos casos, una planificación sencilla ayuda a que el lugar sea funcional y agradable.

Empieza por elegir el lugar
Busca una zona donde puedas trabajar con cierta continuidad y, si es posible, con luz natural lateral. Evita que la pantalla quede directamente frente a una ventana muy brillante o con una ventana justo detrás, porque los reflejos pueden resultar molestos.
Define una superficie de trabajo
El escritorio debe permitir colocar la computadora y los objetos que utilizas a diario sin quedar saturado. Mide el ancho y la profundidad disponibles antes de comprar. Si el espacio es reducido, considera soluciones verticales como repisas.
Ajusta la silla y la pantalla
Busca una posición en la que los pies puedan apoyarse y los hombros permanezcan relajados. La parte superior de la pantalla suele quedar aproximadamente a la altura de los ojos, aunque puede variar según el equipo y la persona. Haz pausas y alterna posturas.
Hazlo tuyo sin recargarlo
Una planta, una lámpara agradable, una fotografía o un organizador pueden aportar personalidad. Elige pocos elementos que realmente disfrutes y deja espacio libre para trabajar.

Silla de escritorio blanca y gris con soporte lumbar
Una combinación de tonos claros para integrar una silla de trabajo en un ambiente luminoso y de estilo natural.
$1,693 MXN (precio indicado en la publicación al momento de la consulta)- Tapizado anunciado: algodón
- Altura regulable y respaldo reclinable
- Soporte lumbar regulable y reposacabezas
- Relleno de espuma; capacidad anunciada de 120 kg
- Colores indicados: blanco/gris, blanco/negro, blanco/rosa y negro
Las características y el precio son los indicados en la publicación consultada y pueden cambiar. Revisa la información vigente en la tienda.
Un espacio que funcione para ti
No hay una única fórmula para crear un buen espacio de trabajo. Observa cómo utilizas tu habitación, identifica lo que te hace falta y elige cambios que tengan sentido para tu rutina. La mejor inspiración es la que puedes adaptar a tu realidad.